Aston Villa, Real Madrid y el sorprendente Betis se suman al grupo de líderes de la Champions

Se completó la tercera jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones de Europa, que tiene cinco líderes, ellos son PSG, Liverpool, Aston Villa, Real Madrid y Betis con 9 puntos, en tanto que Stuttgart y Arsenal son escoltas con 7 unidades.

En la jornada de este miércoles, el Real Madrid fue contundente ante el Leipzig de Alemania, le ganó 4-1 en el Santiago Bernabéu, con goles de Bernardo Silva, Arda Güler, Kylian Mbappé y Yan Diomandé.

También el Aston Villa mantiene el paso perfecto, tras su victoria 3-1 ante el Viking en el Villa Park, gracias a los tantos marcados por Ross Barkley, Emiliano Buendía y Henrik Heggheim en propia puerta.

Extraordinaria temporada está haciendo el Betis del Ingeniero Manuel Pellegrini. Le ganó 1 a 0 al Feyennord en La Cartuja, con un tanto convertido por Isco de penalti a los 59 minutos, y suma puntaje ideal (9 puntos).

El partido que despertaba mas expectativa de la jornada era el enfrentamiento de Bayern Munich y Arsenal en el Allianz Arena, el cual se saldó con un empate 2-2. Eberechi Eze y Declan Rice marcaron para los «gunners», mientras que Alphonso Davies y Harry Kane de penalti para los bávaros.

El Inter de Milán derrotó como local 1-0 al Shakthar Donetsk, con tanto anotado por Carlos Augusto, mientras que el Como le endosó una espectyacular goleada 4-1 al Manchester United, con tantos de Nico Paz (2), Douvikas y Ramón.

En el resto de la jornada, victoria del Galatasaray 4-2 en casa del Lille, Brujas se impuso 3-0 al Lens, y el Lask 3-2 de visita al Sporting Lisboa.

Antony Callero

Paco Gento…la galerna del Cantábrico

Mucho antes del fútbol moderno que hoy conocemos, un hombre de Cantabria definió lo que significaba desbordar por la banda izquierda a una velocidad que parecía de otro siglo, hablamos de Francisco «Paco» Gento.

Nació el 21 de octubre de 1933 en Guarnizo, Cantabria, España. Criado en el seno de una familia humilde de ambiente rural, el joven Paco compaginaba sus estudios y su pasión por el balón ayudando a su padre a cuidar el ganado. Era un hombre de pocas palabras, sencillo y con los pies siempre en la tierra.

Comenzó a destacar en equipos locales como el Nueva Montaña y la Unión Club de Astillero, hasta que en 1953 dio el salto al profesionalismo con el Racing de Santander. Su paso por allí fue un suspiro; apenas jugó unos meses antes de que Santiago Bernabéu pusiera sus ojos en él y lo fichara para el Real Madrid, iniciando una de las eras más dominantes del deporte mundial.

La llegada de Gento al Real Madrid coincidió con el desembarco de Alfredo Di Stéfano. Aunque al principio le costó adaptarse —su velocidad era tal que a menudo se le terminaba la cancha o centraba sin precisión—, tener compañeros como Héctor Rial y La Saeta Rubia lo transformaron en un extremo letal. Aprendió que no se trataba solo de correr, sino de saber cuándo frenar.

Vistió la camiseta blanca durante 18 temporadas consecutivas entre 1953 y 1971. En ese tiempo, Gento pasó de ser un joven cuestionado a convertirse en el capitán de dos generaciones doradas: el Madrid de las cinco Copas de Europa consecutivas de los años cincuenta y el célebre Madrid de los mediados de los sesenta, integrado exclusivamente por futbolistas españoles. Con la selección española disputó 43 partidos y jugó los Mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966.

Hablar de Paco Gento es hablar del jugador más laureado de la historia a nivel de clubes en el Viejo Continente. Su palmarés sigue pareciendo una fantasía de ciencia ficción. Es el único futbolista en la historia con seis títulos de la máxima competición continental. Además, sumó 12 Ligas de España, siendo el jugador que más veces ha ganado el campeonato doméstico español. Su vitrina se completa con dos Copas de España y una Copa Intercontinental, acumulando más de 600 partidos oficiales y 182 goles con el Real Madrid. Tras su retiro, su legado fue tan inmenso que el club de sus amores lo nombró Presidente de Honor, cargo que ocupó con orgullo hasta su fallecimiento en enero de 2022.

Los inicios de Gento en Chamartín no fueron un camino de rosas. En la temporada 1953/54, la grada del Santiago Bernabéu, acostumbrada a la máxima exigencia, no le perdonaba una. Su velocidad supersónica aturdía a los rivales, pero también a sí mismo, ganándose el murmullo constante de la afición.

Durante un partido de esa primera campaña, el director técnico decidió darle un descanso y dejarlo en el banco de suplentes. Gento, vestido de civil, se sentó discretamente en la zona de la tribuna más cercana al campo. A los pocos minutos de juego, una jugada por la banda izquierda terminó en un pase defectuoso que se perdió por la línea de fondo.

De inmediato, un sector de la grada comenzó a silbar con fuerza, y un aficionado indignado exclamó a viva voz: ¡Vaya desastre de partido está jugando el 11, este Gento es malísimo!

Paco, que estaba a escasos metros escuchando todo, se giró hacia el compañero que tenía al lado y, con una sonrisa irónica y su característico humor norteño, le susurró al oído: ¿Te das cuenta? Creen que soy malo hasta cuando no juego.

Aquella tarde, el dorsal 11 lo llevaba otro jugador, pero el estigma de la grada era tan grande que ni se habían fijado en quién estaba en el césped. Gento no se amargó; usó la impaciencia del público como combustible para perfeccionar su técnica hasta convertirse, por derecho propio, en una leyenda inmortal del fútbol mundial.

Antony Callero

PSG y Liverpool líderes de la fase de liga de la Champions

La tercera jornada de la UEFA Champions League dejó una noche de puras emociones, remontadas épicas y lluvias de goles en los principales estadios europeos. Los dos encuentros estelares de la jornada cumplieron con creces las expectativas de los aficionados con partidos repletos de alternativas que consolidan a Paris Saint Germain y Liverpool como los líderes de la fase de liga.

En el Parque de los Príncipes, el Paris Saint-Germain impuso su ley con un marcador de 4-2, en un intercambio constante de golpes frente al Barcelona. El conjunto parisino golpeó primero en la mitad inicial gracias a un tanto de Désiré Doué en el minuto 38, aunque el equipo catalán aguantaba el ritmo sostenido por la soberbia actuación de su arquero Joan Garcia, quien acumuló nueve paradas a lo largo del juego.

En la segunda mitad el partido se rompió por completo. El canterano Xavi Espart sorprendió a todos poniendo el empate uno a uno en el minuto 55. Aunque Lucas Hernández devolvió la ventaja al París Saint-Germain en el 72, la joya blaugrana Lamine Yamal volvió a nivelar las acciones firmando el 2-2 transitorio en el minuto 79. Cuando el suspenso inundaba París, la jerarquía de los locales destrabó el encuentro en una ráfaga final. Vitinha en el minuto 81 y Fabián Ruiz en el 86 sellaron el definitivo 4-2 que mantiene al campeón francés con paso perfecto.

Por su parte, en Anfield se vivió una auténtica locura donde el Liverpool tuvo que sufrir hasta la última gota para remontar y vencer por 4-3 a un valiente Villarreal. El equipo español saltó al césped sin complejos y dejó mudo al estadio inglés en la primera media hora. Georges Mikautadze abrió la cuenta a los 4 minutos tras un error de Virgil van Dijk, y Sergi Cardona amplió la ventaja con un disparo cruzado en el minuto 29, para establecer un sorpresivo 0-2.

La reacción de los locales llegó antes de irse al descanso gracias a un testarazo de Alexis Mac Allister al 36 y un gol sobre la bocina de Ronald Araújo tras un fallo defensivo en el tiempo añadido de la primera parte.

En el complemento, el Liverpool arrolló por momentos a la visita. Mac Allister completó su doblete al minuto 65 para poner el 3-2 y poco después Florian Wirtz anotó el cuarto. No obstante, el Villarreal vendió cara la derrota y Tani Oluwaseyi descontó en el minuto 83, poniendo el dramatismo en un cierre donde los ingleses terminaron asegurando tres puntos de oro.

Con estos resultados y tras completarse los partidos del día, donde el Manchester City goleó 5-1 al AEK Atenas y la Roma venció 4-0 al Slovan Bratislava, tanto el Paris Saint-Germain como el Liverpool firman tres triunfos en tres partidos para ubicarse en la parte más alta de la clasificación general de esta renovada competición europea.

Antony Callero

Espectacular goleada de Estados Unidos en el Mundial Sub 17 Femenino

Estados Unidos firmó una espectacular goleada 17-0 sobre Samoa en el Complejo Mohammed VI de Salé, durante la primera jornada del Grupo E del Mundial Femenino Sub-17 de Marruecos 2026. Este escandaloso resultado se convierte oficialmente en la mayor goleada en la historia de los Mundiales de la FIFA, superando cualquier registro previo en categorías masculinas, femeninas, juveniles o absolutas.

El vendaval norteamericano rompió el récord que la selección masculina Sub-17 de Marruecos había impuesto con un 16-0 ante Nueva Caledonia. Además, borró la marca máxima del combinado mayor estadounidense de un 13-0 frente a Tailandia en 2019.

La delantera Maddie DiMaria acaparó todos los reflectores al firmar un impresionante sextete, con goles a los 2, 18, 20, 30, 70 y 73 minutos. Su contundencia destronó las marcas de cinco dianas que ostentaban la nigeriana Chinwendu Ihezuo y la española Lorena Navarro.

El partido fue un monólogo de las Barras y las Estrellas, que se marcharon al descanso con una ventaja de 9-0, para luego rematar el encuentro con ocho anotaciones más en la parte complementaria. El despliegue de juego colectivo permitió que diez jugadoras distintas festejaran en la red.

La distribución de los goles se completó con los dobletes de Loradana Paletta y Carolina Reyna, sumados a los tantos individuales de Mia Corona, Grace Murray, Amari Manning, Deus Stanislaus, Isabella Ortiz, Meila Brewer y Gianna Hanf.

Con este categórico debut, Estados Unidos se ubica en el liderato absoluto de su zona por diferencia de goles, empatado en tres puntos con China, que venció 3-0 a Kenia en el otro duelo del sector.

Antony Callero

El «chororó» de Valdivia

El fútbol brasileño está repleto de gambetas, goles antológicos y una dosis de folclore que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo. Sin embargo, pocos futbolistas extranjeros han logrado mimetizarse tanto con esa picardía irreverente como Jorge «el mago» Valdivia.

Nacido el 19 de octubre de 1983 en Maracay, Venezuela (de padres chilenos), el talentoso mediocampista se convirtió en uno de los creadores de juego más vistosos del continente. Amado por el Palmeiras y temido por sus rivales, protagonizó en 2008 una de las provocaciones más icónicas y duraderas de la historia del Brasileirão: el nacimiento del inolvidable festejo del «Chororô» (lloriqueo).

Para entender el impacto de aquella noche, es necesario repasar la magnitud de su figura. Valdivia se formó en las divisiones inferiores de Colo-Colo y, tras pasos a préstamo por la Universidad de Concepción y el Rayo Vallecano de España, explotó definitivamente en el «Cacique» en 2006. Su descomunal talento capturó la atención del Palmeiras, club donde alcanzaría estatus de ídolo absoluto en dos etapas diferentes y donde se ganaría el apodo de «Mago».

La historia del «Chororô» comenzó a cocinarse mucho antes de que rodara la pelota en ese 2008. En los días previos al clásico entre el Palmeiras y el Botafogo por el Campeonato Paulista, el ambiente estaba caldeado. Desde el bando de Río de Janeiro, futbolistas y dirigentes instalaron una fuerte narrativa en los medios, quejándose amargamente de los arbitrajes y asegurando que el Verdão siempre recibía favores de los jueces. Las declaraciones encendieron la previa, pero en lugar de intimidar al «Mago», solo sirvieron para alimentar su infinito instinto provocador.

El partido en el Estadio Palestra Itália fue una batalla táctica de alta tensión, pero el chileno guardaba su mejor truco para el momento cumbre. Tras una gran jugada, Valdivia eludió a la defensa rival con la elegancia que lo caracterizaba y definió con frialdad para sellar el triunfo del Palmeiras. Lo que vino después quedó grabado en la retina del fútbol sudamericano.

En lugar de celebrar con un abrazo común, corrió directo hacia la tribuna lateral, se plantó frente a las cámaras de televisión y se llevó los puños a los ojos imitando el llanto de un bebé. El mensaje era directo, letal y sin filtros para todo Botafogo: dejen de llorar y jueguen. La explosiva reacción desató la furia inmediata de los rivales, mientras la torcida del Palmeiras deliraba en las tribunas. La prensa bautizó la celebración como el «Chororô», transformándola en un fenómeno cultural.

Tras aquel glorioso paso por Brasil, la trayectoria del «Mago» lo llevó a los Emiratos Árabes Unidos (Al-Ain y Al-Wahda), un exitoso regreso a Colo-Colo y experiencias en México. Además, su genialidad fue pilar fundamental de la «Generación Dorada» de la Selección de Chile, disputando los Mundiales de 2010 y 2014, y tocando el cielo con las manos al consagrarse campeón de la Copa América 2015.

A casi dos décadas de aquella noche ante Botafogo, el festejo del «Chororô» sigue completamente vivo en el folclore sudamericano, siendo replicado año tras año por jugadores de todos los equipos cada vez que quieren tildar de «llorón» a su eterno rival.

Antony Callero

El pentacampeonato de Independiente

El 19 de octubre de 1974, las tribunas del Estadio Nacional de Santiago de Chile fueron testigos de una nueva página dorada en la mística copera de Independiente. Tras una serie final sumamente equilibrada contra el São Paulo de Brasil, el equipo de Avellaneda saltó al campo de juego con la firme convicción de agigantar su leyenda continental en un tercer partido definitivo.

El conjunto dirigido por Roberto Ferreiro, fiel a la estirpe del Rey de Copas, supo contrarrestar el poderío de los brasileños mediante un despliegue táctico inteligente y un corazón inquebrantable que apareció en los momentos más calientes de la noche.

El camino a este partido decisivo había sido una verdadera batalla de estrategias. En el encuentro de ida, disputado en el Estadio Pacaembú, São Paulo pegó primero al imponerse por dos a uno gracias a las anotaciones de Rocha y Mirandinha, mientras que Hugo Saggioratto marcó el descuento para mantener con vida las ilusiones del Rojo.

Una semana después, la Doble Visera de Avellaneda se vistió de fiesta para el partido de vuelta, donde Independiente hizo valer su localía con un sólido dos a cero. Los goles de Ricardo Bochini y Agustín Balbuena emparejaron la serie por completo y forzaron el tercer duelo en Santiago de Chile.

Para la gran batalla final en suelo neutral, el técnico Roberto Ferreiro confió el destino de la copa a una formación compuesta por Carlos Alfredo Gay en el arco, una línea defensiva con Eduardo Commisso, Francisco Sá, Miguel Ángel López y Ricardo Pavoni, un mediocampo liderado por Rubén Galván, Miguel Angel Raimondo, Hugo Saggioratto y Ricardo Bochini, y un frente de ataque integrado por Agustín Balbuena y Daniel Bertoni.

La apertura del marcador llegó a los 37 minutos de la primera etapa por la vía del tiro penal. El uruguayo Ricardo Pavoni tomó la responsabilidad con la tranquilidad de los grandes y sacó un remate fulminante que dejó sin opciones al arquero Waldir Peres.

El complemento deparó el sufrimiento necesario para que toda conquista adquiera el rótulo de inolvidable. São Paulo tuvo su oportunidad dorada a los 27 minutos del segundo tiempo a través de un penal ejecutado por Zé Carlos, pero fue en ese instante supremo cuando emergió la figura gigante del arquero Carlos Alfredo Gay, quien adivinó la trayectoria del balón y contuvo el disparo. El silbato final decretó el triunfo por uno a cero y desató la euforia de un Independiente que con esta hazaña selló su histórico tricampeonato consecutivo en América y alzó la quinta Copa Libertadores de su palmarés, tras las obtenidas en 1964, 1965, 1972 y 1973.

Antony Callero

El debut como técnico-jugador

El fútbol moderno está obsesionado con la pizarra, los analistas de datos y los entrenadores de traje que gesticulan desde la línea de cal. Sin embargo, existen personajes capaces de romper cualquier molde y devolverle al juego su esencia más pura y romántica.

Uno de ellos es Sebastián ‘El Loco’ Abreu, quien el 20 de septiembre de 2020, por la fecha 13 del Torneo Apertura del Campeonato Uruguayo, saltó a la cancha como titular frente a Danubio en el Estadio Jardines del Hipódromo de Montevideo. En un rol inédito para la época, el experimentado atacante ejerció en simultáneo como director técnico y delantero centro del club Boston River.

Esta audaz apuesta táctica rindió frutos a los 63 minutos, cuando conectó un certero frentazo para sellar el 2-2 definitivo. Apenas dos minutos después, a los 65′ y con el deber cumplido, el Abreu-entrenador decidió que el Abreu-jugador había hecho el desgaste necesario: se auto-sustituyó y mandó a la cancha en su lugar a Alejandro Martinuccio.

Para el plantel, convivir con esta dualidad era una experiencia surrealista. El mismo hombre que a las 2:00 de la tarde les explicaba minuciosamente el sistema táctico y la presión alta frente al pizarrón, a las 3:00 se calzaba los pantalones cortos, se vendaba los tobillos y se paraba junto a ellos para encabezar el calentamiento.

Aunque aquella etapa duró solo unos meses y el «Loco» continuaría estirando su carrera para agigantar su Récord Guinness de clubes, ese gol y su liderazgo dual quedaron grabados para siempre en la mitología del fútbol charrúa.

Antony Callero

Palmeiras golpea en el Maracaná y Estudiantes y Flamengo no se sacan ventajas

Las semifinales de ida de la CONMEBOL Libertadores 2026 dejaron la mesa servida para una definición dramática en territorio brasileño. Mientras que Palmeiras asaltó Río de Janeiro al vencer 2-1 a Fluminense, Estudiantes de La Plata hizo gala de su mística para anular por completo a Flamengo en un batallado 0-0.

Palmeiras se plantó con autoridad en el Maracaná y se llevó un triunfo de oro por 2-1 ante Fluminense. Pese a que el «Flu» dominó la posesión del balón e intentó arrinconar a la visita, el bloque defensivo del técnico Abel Ferreira y la contundencia de sus contragolpes marcaron la diferencia.

El marcador se abrió al minuto 44, cuando el argentino José Manuel ‘Flaco’ López cazó un balón en el área y batió al longevo Fábio. En el complemento, el guion se mantuvo: Fluminense empujaba sin claridad, topándose con los reflejos del guardameta Carlos Miguel. A los 84′, una transición rápida comandada por Felipe Anderson terminó en una serie de rebotes que el mediocampista Marlon Freitas transformó en el 2-0.

Cuando el partido moría y parecía que la serie quedaba sentenciada, el empuje del Tricolor tuvo premio. En el minuto 90+2, Wesley Natã conectó un certero cabezazo tras una mala salida del arquero visitante para decretar el 2-1 definitivo. Un gol agónico que enciende una luz de esperanza para el club carioca de cara a la vuelta.

Estudiantes de La Plata batalló con el alma y empató 0-0 ante el temible Flamengo, dejando la eliminatoria totalmente abierta. El equipo dirigido por Alexander «Cacique» Medina planteó un partido tácticamente perfecto en el plano defensivo, logrando una estadística sin precedentes: Flamengo terminó los 90 minutos sin registrar un solo remate directo al arco defendido por Fernando Muslera.

La gran polémica de la noche se instaló en el minuto 63, cuando los jugadores de Estudiantes reclamaron con vehemencia una tarjeta roja para Lucas Paquetá por un codazo/golpe en el rostro a Ezequiel Piovi. Tras la revisión en el VAR, el árbitro principal decidió mantener solo la cartulina amarilla. En el tramo final, el histórico Alex Sandro salvó a Flamengo al sacar casi sobre la línea un remate de Santiago Núñez. El León mereció más, pero viaja a Brasil con el orgullo intacto.

Antony Callero

Mourinho y Ozil…una charla de padre e hijo

En el fútbol de élite, los entrenadores no solo deben dominar la táctica sobre la pizarra; también deben gestionar los egos, las emociones y, a veces, la agitada vida nocturna de sus estrellas. De todas las historias de gestión de vestuario, pocas igualan a la que protagonizaron José Mourinho y Mesut Özil en el Real Madrid.

Si bien su tensa pelea a gritos en el vestuario (donde «Mou» llamó cobarde al alemán) es muy conocida, existe otra intervención del técnico portugués que roza lo cinematográfico. Una conversación privada, sin filtros y con el puro estilo «The Special One», que cambió el rumbo personal del mediocampista.

Corría la temporada 2012-2013. Mesut Özil era el cerebro del Real Madrid, el socio ideal que surtía de asistencias milimétricas a Cristiano Ronaldo. Sin embargo, su rendimiento empezó a sufrir altibajos inexplicables. No era un problema de lesiones ni de falta de entrenamiento. El «problema» tenía nombre y apellido, y vivía en Milán.

Tras romper con su novia de toda la vida, Özil comenzó un romance con Aída Yéspica, una famosa modelo y presentadora venezolana que causaba furor en la televisión italiana. El futbolista quedó tan deslumbrado que, según se reveló después, alquilaba aviones privados casi a diario apenas terminaban las sesiones en Valdebebas para volar a Italia y pasar unas horas con ella. El desgaste de los viajes constantes empezó a pasarle factura en el césped del Santiago Bernabéu.

Mourinho, que controlaba cada detalle de la vida de sus futbolistas, no tardó en detectar el motivo del cansancio de su jugador estrella. En lugar de sancionarlo económicamente o dejarlo en el banquillo sin explicaciones, optó por la guerra psicológica.

Un día, al finalizar el entrenamiento, el técnico luso llamó a Özil a su despacho. El relato de este encuentro se hizo público años más tarde a través de unos audios filtrados del presidente del club, Florentino Pérez, quien recordaba la escena entre risas.

Mourinho esperó a que el mediocampista se sentara y, mirándolo a los ojos, utilizó una táctica de aproximación:
— “Mesut, ¿me dejas que te hable en confianza? Imagina que soy tu padre”, le dijo el técnico con tono calmado.
— “Sí, claro, míster, dime”, respondió un confiado Özil.

— “Mira, Mesut… esa chica con la que sales… se la ha tirado todo el Inter de Milán, todo el AC Milan y también todos los cuerpos técnicos de ambos equipos”.

La frase buscaba desmitificar por completo la idílica relación que el alemán creía tener. El técnico no atacó al jugador, sino que destruyó la exclusividad del romance que lo tenía obsesionado.

El impacto de las palabras de Mourinho fue inmediato. El orgullo de Özil quedó tocado y la burbuja romántica se pinchó al instante. Según relató el propio Florentino Pérez, la demoledora advertencia «de padre» funcionó a la perfección: poco tiempo después de aquella charla de oficina, Özil cortó por lo sano la relación con la modelo, vendió los pasajes y volvió a enfocarse al 100% en el balón.

Esta anécdota se ha convertido en una leyenda de los vestuarios modernos. Muestra la faceta más cruda, manipuladora y a la vez efectiva de un José Mourinho que no se detenía ante nada para proteger el rendimiento de su equipo.

Antony Callero

Vasco da Gama y Atlético Mineiro auguran una final brasileña en la Sudamericana

Vasco da Gama y Atlético Mineiro toman una ventaja clave rumbo a la gran final de la Copa Sudamericana tras completarse los duelos de ida de las semifinales del torneo continental. El conjunto carioca dio el gran golpe al imponerse como visitante en Buenos Aires, mientras que la escuadra de Belo Horizonte hizo valer su localía con una contundente victoria ante la revelación uruguaya.

El primer golpe de la semana lo dio Vasco da Gama al imponerse por la mínima diferencia frente a Boca Juniors en un partido de máxima tensión en La Bombonera. La escuadra brasileña se puso en ventaja a mitad de la primera parte gracias a una oportuna aparición de Adson, quien conectó un certero cabezazo para silenciar el estadio argentino.

A pesar de jugar el último tramo del encuentro con diez futbolistas debido a la expulsión por doble amonestación de Carlos Andrés Gómez, el equipo de Río de Janeiro resistió los constantes embates ofensivos del rival para sellar un triunfo dorado que le permite afrontar la revancha en casa con una valiosa ventaja a su favor.

En la otra llave, Atlético Mineiro sacó a relucir toda su jerarquía colectiva al derrotar con un contundente tres a cero a Montevideo City Torque en la Arena MRV. El conjunto dirigido por Eduardo Domínguez encarriló el partido sobre el cierre del primer tiempo con dos goles casi consecutivos; primero fue Reinier Jesus quien abrió el marcador y pocos minutos después Bernard estiró la diferencia para dejar herido al cuadro uruguayo.

Ya en la segunda mitad, el delantero uruguayo Thiago Borbas se encargó de sellar la goleada definitiva a diez minutos del final del tiempo reglamentario, dejando a la escuadra de Belo Horizonte con un pie y medio en la gran definición del certamen.

Antony Callero