Palmeiras golpea en el Maracaná y Estudiantes y Flamengo no se sacan ventajas

Las semifinales de ida de la CONMEBOL Libertadores 2026 dejaron la mesa servida para una definición dramática en territorio brasileño. Mientras que Palmeiras asaltó Río de Janeiro al vencer 2-1 a Fluminense, Estudiantes de La Plata hizo gala de su mística para anular por completo a Flamengo en un batallado 0-0.

Palmeiras se plantó con autoridad en el Maracaná y se llevó un triunfo de oro por 2-1 ante Fluminense. Pese a que el «Flu» dominó la posesión del balón e intentó arrinconar a la visita, el bloque defensivo del técnico Abel Ferreira y la contundencia de sus contragolpes marcaron la diferencia.

El marcador se abrió al minuto 44, cuando el argentino José Manuel ‘Flaco’ López cazó un balón en el área y batió al longevo Fábio. En el complemento, el guion se mantuvo: Fluminense empujaba sin claridad, topándose con los reflejos del guardameta Carlos Miguel. A los 84′, una transición rápida comandada por Felipe Anderson terminó en una serie de rebotes que el mediocampista Marlon Freitas transformó en el 2-0.

Cuando el partido moría y parecía que la serie quedaba sentenciada, el empuje del Tricolor tuvo premio. En el minuto 90+2, Wesley Natã conectó un certero cabezazo tras una mala salida del arquero visitante para decretar el 2-1 definitivo. Un gol agónico que enciende una luz de esperanza para el club carioca de cara a la vuelta.

Estudiantes de La Plata batalló con el alma y empató 0-0 ante el temible Flamengo, dejando la eliminatoria totalmente abierta. El equipo dirigido por Alexander «Cacique» Medina planteó un partido tácticamente perfecto en el plano defensivo, logrando una estadística sin precedentes: Flamengo terminó los 90 minutos sin registrar un solo remate directo al arco defendido por Fernando Muslera.

La gran polémica de la noche se instaló en el minuto 63, cuando los jugadores de Estudiantes reclamaron con vehemencia una tarjeta roja para Lucas Paquetá por un codazo/golpe en el rostro a Ezequiel Piovi. Tras la revisión en el VAR, el árbitro principal decidió mantener solo la cartulina amarilla. En el tramo final, el histórico Alex Sandro salvó a Flamengo al sacar casi sobre la línea un remate de Santiago Núñez. El León mereció más, pero viaja a Brasil con el orgullo intacto.

Antony Callero

Mourinho y Ozil…una charla de padre e hijo

En el fútbol de élite, los entrenadores no solo deben dominar la táctica sobre la pizarra; también deben gestionar los egos, las emociones y, a veces, la agitada vida nocturna de sus estrellas. De todas las historias de gestión de vestuario, pocas igualan a la que protagonizaron José Mourinho y Mesut Özil en el Real Madrid.

Si bien su tensa pelea a gritos en el vestuario (donde «Mou» llamó cobarde al alemán) es muy conocida, existe otra intervención del técnico portugués que roza lo cinematográfico. Una conversación privada, sin filtros y con el puro estilo «The Special One», que cambió el rumbo personal del mediocampista.

Corría la temporada 2012-2013. Mesut Özil era el cerebro del Real Madrid, el socio ideal que surtía de asistencias milimétricas a Cristiano Ronaldo. Sin embargo, su rendimiento empezó a sufrir altibajos inexplicables. No era un problema de lesiones ni de falta de entrenamiento. El «problema» tenía nombre y apellido, y vivía en Milán.

Tras romper con su novia de toda la vida, Özil comenzó un romance con Aída Yéspica, una famosa modelo y presentadora venezolana que causaba furor en la televisión italiana. El futbolista quedó tan deslumbrado que, según se reveló después, alquilaba aviones privados casi a diario apenas terminaban las sesiones en Valdebebas para volar a Italia y pasar unas horas con ella. El desgaste de los viajes constantes empezó a pasarle factura en el césped del Santiago Bernabéu.

Mourinho, que controlaba cada detalle de la vida de sus futbolistas, no tardó en detectar el motivo del cansancio de su jugador estrella. En lugar de sancionarlo económicamente o dejarlo en el banquillo sin explicaciones, optó por la guerra psicológica.

Un día, al finalizar el entrenamiento, el técnico luso llamó a Özil a su despacho. El relato de este encuentro se hizo público años más tarde a través de unos audios filtrados del presidente del club, Florentino Pérez, quien recordaba la escena entre risas.

Mourinho esperó a que el mediocampista se sentara y, mirándolo a los ojos, utilizó una táctica de aproximación:
— “Mesut, ¿me dejas que te hable en confianza? Imagina que soy tu padre”, le dijo el técnico con tono calmado.
— “Sí, claro, míster, dime”, respondió un confiado Özil.

— “Mira, Mesut… esa chica con la que sales… se la ha tirado todo el Inter de Milán, todo el AC Milan y también todos los cuerpos técnicos de ambos equipos”.

La frase buscaba desmitificar por completo la idílica relación que el alemán creía tener. El técnico no atacó al jugador, sino que destruyó la exclusividad del romance que lo tenía obsesionado.

El impacto de las palabras de Mourinho fue inmediato. El orgullo de Özil quedó tocado y la burbuja romántica se pinchó al instante. Según relató el propio Florentino Pérez, la demoledora advertencia «de padre» funcionó a la perfección: poco tiempo después de aquella charla de oficina, Özil cortó por lo sano la relación con la modelo, vendió los pasajes y volvió a enfocarse al 100% en el balón.

Esta anécdota se ha convertido en una leyenda de los vestuarios modernos. Muestra la faceta más cruda, manipuladora y a la vez efectiva de un José Mourinho que no se detenía ante nada para proteger el rendimiento de su equipo.

Antony Callero

Vasco da Gama y Atlético Mineiro auguran una final brasileña en la Sudamericana

Vasco da Gama y Atlético Mineiro toman una ventaja clave rumbo a la gran final de la Copa Sudamericana tras completarse los duelos de ida de las semifinales del torneo continental. El conjunto carioca dio el gran golpe al imponerse como visitante en Buenos Aires, mientras que la escuadra de Belo Horizonte hizo valer su localía con una contundente victoria ante la revelación uruguaya.

El primer golpe de la semana lo dio Vasco da Gama al imponerse por la mínima diferencia frente a Boca Juniors en un partido de máxima tensión en La Bombonera. La escuadra brasileña se puso en ventaja a mitad de la primera parte gracias a una oportuna aparición de Adson, quien conectó un certero cabezazo para silenciar el estadio argentino.

A pesar de jugar el último tramo del encuentro con diez futbolistas debido a la expulsión por doble amonestación de Carlos Andrés Gómez, el equipo de Río de Janeiro resistió los constantes embates ofensivos del rival para sellar un triunfo dorado que le permite afrontar la revancha en casa con una valiosa ventaja a su favor.

En la otra llave, Atlético Mineiro sacó a relucir toda su jerarquía colectiva al derrotar con un contundente tres a cero a Montevideo City Torque en la Arena MRV. El conjunto dirigido por Eduardo Domínguez encarriló el partido sobre el cierre del primer tiempo con dos goles casi consecutivos; primero fue Reinier Jesus quien abrió el marcador y pocos minutos después Bernard estiró la diferencia para dejar herido al cuadro uruguayo.

Ya en la segunda mitad, el delantero uruguayo Thiago Borbas se encargó de sellar la goleada definitiva a diez minutos del final del tiempo reglamentario, dejando a la escuadra de Belo Horizonte con un pie y medio en la gran definición del certamen.

Antony Callero

Espectaculares goleadas de Aston Villa y Liverpool

La fase liga de la nueva Champions League ha dejado claro que la emoción no necesita esperar a las eliminatorias directas, este miércoles hubo muchos goles y emociones.

Además de los dos grandes partidos que ya comentamos: Roma 3 Real Madrid 4 y Manchester City 2 PSG 4, hubo otros 6 encuentros por el máximo torneo continental de clubes.

En Austria, el Liverpool y el LASK Linz repartieron goles por doquier. Los ingleses se marcharon a casa con una victoria de 6 a 3, en un choque sin concesiones tácticas donde las defensas quedaron totalmente expuestas. El gran protagonista del espectáculo fue el extremo Bradley Barcola, quien firmó un triplete formidable para liderar la ofensiva de los suyos, bien secundado por las anotaciones de Ronald Araújo, Jeremie Frimpong y Lewis Koumas, neutralizando así el gran esfuerzo del atacante local Florian Flecker que aportó dos dianas para la causa austriaca.

Por su parte el Aston Villa vivió una noche plácida en Birmingham al propinarle la mayor paliza del día al Fenerbahçe de Turquía por un indiscutible seis a cero en un Villa Park que fue una auténtica fiesta de principio a fin, consolidando el dominio inglés de la jornada; Ross Barkley y Nicolás Jackson marcaron por partida doble, el suizo Johan Manzambi y Tammy Abraham completaron la goleada.

La gran nota discordante y la sorpresa más ruidosa del miércoles se cocinó bajo el frío ártico de Noruega. El Borussia Dortmund se estrelló inesperadamente frente al modesto Bodø Glimt al caer derrotado por la mínima diferencia, gracias al tanto de Frerik Sjovold.

Las alegrías para el fútbol alemán llegaron por la vía del Stuttgart, que cumplió a rajatabla con los pronósticos y despachó con un sólido cero a tres al Slovan Bratislava en su visita a Eslovaquia, recuperando las sensaciones continentales.

El fútbol español redondeó una magnífica jornada de copa gracias al carácter demostrado por el Real Betis, que sacó a relucir su orgullo en el Estadio de La Cartuja para imponerse en un vibrante duelo ibérico por tres goles a dos ante el siempre complicado Porto de Portugal. Los béticos caían 1-2, pero lo dieron vuelta con los tantos de Cucho Hernández a los 74 e Isco a los 84.

El carrusel de encuentros de este inolvidable miércoles de fútbol europeo se cerró con el triunfo del Shakhtar Donetsk por tres a un goles frente al AEK de Atenas en territorio neutral en Gelsenkirchen y la electrizante victoria por tres a dos del Feyenoord de los Países Bajos sobre el Como de Italia, poniendo el broche de oro a una jornada que demostró que el fútbol del viejo continente sigue siendo capaz de paralizar al mundo con su impredecible guion de goles y emociones en cada una de sus canchas. Se registraron hoy nada menos que 46 goles en 8 encuentros, una barbaridad.

Tras dos jornadas disputadas, la Champions tiene 9 líderes con puntaje ideal, ellos son PSG, Barcelona, Aston Villa, Stuttgart, Liverpool, Sporting Lisboa, Arsenal, Real Madrid y Betis.

Antony Callero

Épica victoria del Real Madrid en Roma y enorme triunfo del PSG en Manchester

¡Vaya jornada de fútbol europeo acabamos de vivir! La segunda fecha del torneo continental nos ha regalado este miércoles dos auténticos partidazos, la espectacular remontada del Real Madrid en campo de la Roma, y el triunfo del campeón Paris Saint Germain, también a domicilio ante el Manchester City.

Hay cosas que simplemente no se pueden explicar con pizarra ni táctica; pertenecen estrictamente al territorio de la fe futbolística. El Real Madrid de José Mourinho parecía condenado a una derrota estrepitosa en la capital italiana ante la Roma de Gian Piero Gasperini, pero el escudo pesó más en los siete minutos más frenéticos de lo que va de temporada.

La noche empezó cuesta arriba tras una pérdida de balón que Marten de Roon no perdonó a los 19 minutos para adelantar a la Loba. Aunque Kylian Mbappé logró emparejar las acciones poco después —celebrando con gol su centenar de partidos en la competición—, la segunda mitad fue un huracán italiano. Donyell Malen firmó un doblete espectacular en un abrir y cerrar de ojos, destrozando la zaga merengue y colocando un 3-1 en el minuto 57 que parecía definitivo.

Con Vinícius Júnior sustituido y el plan inicial desmoronado, Mourinho tiró de heroísmo y mandó al campo a la juventud. En el minuto 83, el joven Carlos Espí cazó un rebote para recortar distancias. Solo dos minutos después, en el 85, Endrick conectó un cabezazo imponente que significó el empate. Y cuando la Roma intentaba asimilar el golpe, Antonio Rüdiger completó la hazaña en el minuto 90 rematando otro servicio preciso de Güler para sellar el 3-4 definitivo. Tres goles en siete minutos. El ADN de las remontadas blancas sigue intacto.

Si lo de Roma fue mística, lo de Mánchester fue una exhibición de jerarquía absoluta. El Paris Saint-Germain de Luis Enrique se plantó en el Etihad Stadium con el traje de bicampeón de Europa y le dio un auténtico repaso al Manchester City en una primera media hora que rozó la perfección artística.

Los parisinos salieron decididos a asfixiar la salida de los dirigidos por Enzo Maresca. Apenas se jugaba el minuto 13 cuando Désiré Doué abrió la lata tras una genial combinación colectiva. Sin tiempo para que los locales asimilaran el golpe, Ousmane Dembélé puso el 0-2 en el minuto 15 tras una cabalgada letal. La pesadilla de los sky blues cobró tintes de goleada histórica en el 32, cuando Vitinha sacó a relucir su clase y marcó un 0-3 antológico.

En la segunda mitad, el Manchester City tiró de orgullo y de la voracidad de Erling Haaland. El androide noruego recortó distancias a los 53 minutos, devolviendo la esperanza a las gradas locales. Sin embargo, este PSG sabe sufrir y golpear en los momentos justos: Maghnes Akliouche anotó el cuarto para apagar la reacción inglesa. Aunque Haaland volvió a aparecer en el 75 para maquillar el resultado con un doblete y poner el 2-4, la victoria de la escuadra francesa jamás estuvo en peligro real, consolidando al París como uno de los líderes indiscutibles con puntaje perfecto y diez goles a favor en apenas dos jornadas.

Antony Callero

Barcelona, Sporting y Arsenal consiguen su segunda victoria. Tropezón del Inter en casa

La segunda jornada de la UEFA Champions League deparó una jornada de puras emociones, remontadas espectaculares y sorpresas mayúsculas en el fútbol europeo.

El Barcelona firmó una gran exhibición en Estambul al imponerse por 4-1 al Galatasaray de visitante; aunque el conjunto turco se adelantó con un tanto de Batrakov, el cuadro catalán reaccionó e igualó antes del descanso gracias a João Cancelo, sentenciando en la segunda mitad con las anotaciones de Fermín López, Anthony Gordon y Karim Adeyemi.

Por su parte, el Arsenal no tuvo problemas en el Emirates Stadium para derrotar 3-0 al Lille, rompiendo la resistencia francesa en la última media hora con los goles de Jurriën Timber, Eberechi Eze y Bukayo Saka. En la capital española, el Atlético de Madrid amargó al Manchester United venciéndolo 2-0 con un gol de vestuario de Pablo Barrios en el primer minuto y una definición de Ademola Lookman en el tramo final, en un encuentro donde los ingleses sufrieron la expulsión de Leny Yoro.

La gran sorpresa se produjo en suelo italiano, el Club Brujas asaltó San Siro al derrotar 4-3 al Inter de Milán en un duelo vibrante, gracias a un hat-trick de Nicolò Tresoldi y un gol de Romeo Vermant, haciendo estériles el doblete del argentino Lautaro Martínez y el descuento tardío de Ange-Yoan Bonny para los locales.

En territorio español, el Villarreal reaccionó a tiempo para hundir 3-1 al Napoli en el Estadio de la Cerámica; Amir Rrahmani adelantó a los italianos, pero Georges Mikautadze, el uruguayo Álvaro Mourinho y Tani Oluwaseyi concretaron la remontada del Submarino Amarillo. Asimismo, el Sporting de Portugal festejó en Francia al llevarse una valiosa victoria por 2-0 ante el Lens gracias a las definiciones de Luis Suárez e Issa Doumbia.

En Noruega se vivió otro de los bombazos de la fecha con el empate 3-3 entre el Viking FK y el Bayern Múnich. El modesto club nórdico sorprendió al ponerse 2-0 arriba en la primera mitad, y aunque el gigante bávaro logró darle la vuelta temporalmente con un doblete de Harry Kane y un tanto del colombiano Luis Díaz, la expulsión de Michael Olise condicionó el cierre y Herman Haugen firmó la agónica igualdad definitiva a los 90 minutos.

Para completar la jornada, el Sabah FK logró un histórico primer triunfo en el torneo al vencer 2-0 al Slavia Praga, tantos marcados por Parris y Mickels, mientras que el RB Leipzig derrotó por la mínima 1-0 al PSV Eindhoven, con un tanto de Brajan Gruda

Antony Callero

El Minero que Conquistó Europa: Raymond Kopa

Raymond Kopa fue uno de los futbolistas más elegantes, revolucionarios y determinantes del siglo XX. Con un regate indescifrable, una visión de juego adelantada a su época y un carácter competitivo feroz, se convirtió en el primer jugador francés en ganar el Balón de Oro (1958) y en el motor de dos equipos legendarios: el Stade de Reims y el Real Madrid de las tres Copas de Europa consecutivas.

Raymond Kopaszewski nació el 13 de octubre de 1931 en Nœux-les-Mines, una localidad humilde del norte de Francia. Hijo de inmigrantes polacos que llegaron al país galo en busca de trabajo tras la Primera Guerra Mundial, su destino parecía ligado irrevocablemente al carbón.

A los 14 años, Raymond comenzó a trabajar como empujador de vagonetas en las profundidades de la mina. Fue un periodo extremadamente duro que marcó su físico y su carácter. Durante este tiempo, sufrió un grave accidente que provocó la amputación de una falange de su dedo índice izquierdo. Esta dura realidad no hizo más que alimentar su gran obsesión: escapar de la mina a través del fútbol.

Su talento natural con el balón no tardó en llamar la atención.Comenzó a destacar en US Nouex.les-Mines de su pueblo natal. Su agilidad y baja estatura (1.68 m) le permitían escabullirse entre defensas mucho más corpulentos. Participó en el concurso nacional de jóvenes futbolistas de Francia, quedando en segundo lugar. Este escaparate fue definitivo.

El club de Segunda División, Angers, le ofreció su primer contrato profesional en 1949. Fue aquí donde, por sugerencia del club para facilitar las cosas a la prensa y la afición, acortó su apellido de Kopaszewski a «Kopa». Su espectacular rendimiento en Angers llamó la atención de los gigantes de la máxima categoría.

Kopa fichó por el Stade de Reims en 1951, donde se convirtió en el cerebro del famoso estilo de juego conocido como Fútbol Champaña (efervescente, rápido y estético). Ganó dos ligas francesas (1953 y 1955), y lideró al equipo hasta la primera final de la Copa de Europa en 1956, donde cayeron 4-3 en un partido histórico precisamente contra el Real Madrid. Santiago Bernabéu quedó tan deslumbrado por el francés que no dudó en ficharlo.

En Madrid, Kopa formó parte de una de las delanteras más letales de todos los tiempos junto a Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskás, Héctor Rial y Paco Gento. Aunque en Francia jugaba de enganche, en el Madrid se sacrificó para jugar como extremo derecho. Ganó 2 Ligas de España (1957, 1958), y 3 Copas de Europa consecutivas (1957, 1958, 1959). Su juego asociativo y sus regates imposibles enamoraron al público del Santiago Bernabéu.

Tras su exitoso ciclo en España, regresó al Stade de Reims para ganar otras dos ligas francesas (1960 y 1962). Se retiró definitivamente en 1967, dejando un legado inalcanzable.

Con la camiseta de Les Bleus, Kopa disputó 45 partidos y anotó 18 goles. Su momento cumbre llegó en el Mundial de Suecia 1958. Al lado del goleador Just Fontaine, guio a Francia al tercer puesto del torneo y fue elegido el Mejor Jugador de la Copa del Mundo, por encima de un joven Pelé que apenas irrumpía en la escena internacional.

Tras un partido con la selección francesa frente a España en Madrid en 1955, el periodista británico Desmond Hackett lo bautizó como el «Napoleón del fútbol» debido a su baja estatura, su origen francés y su capacidad absoluta para gobernar e invadir el territorio rival sobre el campo.

Kopa fue un rebelde fuera de la cancha. En la década de 1960, luchó activamente por los derechos de los futbolistas en Francia, llegando a declarar que «los futbolistas son esclavos». Su presión ayudó a abolir los contratos de por vida que ataban a los jugadores a los clubes, permitiendo el nacimiento del contrato a tiempo determinado moderno.

Tras retirarse, aprovechó su fama para lanzar su propia marca de ropa y artículos deportivos (Kopa), convirtiéndose en un exitoso hombre de negocios. En 1970 se convirtió en el primer futbolista en recibir la Legión de Honor, la distinción más importante de Francia.

Raymond Kopa falleció el 3 de marzo de 2017 a los 85 años en Angers, dejando un vacío inmenso pero un legado imborrable en el fútbol francés y mundial.

Antony Callero

La increíble historia de Sebastian Fisher, el joven que hace historia en Uganda

El fútbol internacional nos regala de vez en cuando historias que parecen sacadas de un guion de cine, y la de Sebastian Fisher Quinn es, sin duda, una de ellas. Con apenas 16 años, este delantero formado en la cantera del club escocés Partick Thistle acaba de firmar uno de los debuts más surrealistas y memorables que se recuerden en el fútbol africano de selecciones.

En su primer partido oficial con la selección de Uganda Sub-17, saltó al campo desde el banquillo en el minuto 66 y anotó un hat-trick en solo 15 minutos (goles a los 74′, 84′ y 89′) para sellar una aplastante victoria por 8-0 sobre Burundi en las eliminatorias de la Copa Africana de Naciones Sub-17 (CECAFA).

Más allá de su brutal efectividad goleadora en Kigali, la presencia de Sebastian y de su hermano mayor, Olly Fisher (de 18 años, quien entrena con la Sub-20), marca un antes y un después en el balompié del país. Según el cuerpo técnico de las categorías juveniles de los Cubs, los hermanos Fisher están en camino a convertirse en los primeros futbolistas blancos en representar a la selección nacional de Uganda.

La conexión de estos dos jóvenes nacidos en Escocia con el país de África Oriental proviene de su madre, Kate, quien nació en Uganda después de que su propio padre (el abuelo de los futbolistas) se mudara allí para trabajar como profesor.

Lo más curioso de la historia es cómo se fraguó su convocatoria. Todo comenzó con una charla casual entre el padre de los futbolistas y un consultor de fútbol en el Reino Unido. Tras cruzar datos sobre la elegibilidad de los chicos, los informes llegaron a la Federación de Fútbol de Uganda (FUFA), que no dudó en invitarlos a sumarse a los campamentos juveniles para reconectar con sus raíces.

El impacto de «Seb» Fisher ha sido inmediato. Su velocidad, potencia y olfato goleador demostrados en su debut ya lo posicionan como una de las promesas más seguidas de la región CECAFA. Mientras continúa su desarrollo en el fútbol británico, Uganda ya sueña con una dupla de hermanos que promete revolucionar el ataque de los Cranes de cara a las próximas eliminatorias mundialistas.

Antony Callero

El histórico repóker del «Kun» Agüero

El 3 de octubre de 2015, el Etihad Stadium no solo fue el escenario de un partido de fútbol; fue el teatro de una de las exhibiciones individuales más brutales, despiadadas y perfectas jamás vistas en la historia de la Premier League.

Aquella tarde, Sergio «Kun» Agüero decidió romper las leyes del tiempo y el espacio para firmar el repóker más rápido del campeonato inglés, destrozando por completo al Newcastle.

Lo que comenzó como una tarde de preocupación para el Manchester City de Manuel Pellegrini, terminó convirtiéndose en una página dorada del fútbol mundial, más de una década después.

El inicio del encuentro no presagiaba la tormenta que se avecinaba. El Newcastle sorprendió a los ciudadanos adelantándose en el marcador gracias a un gol de Aleksandar Mitrović al minuto 18. El City no encontraba los caminos, se mostraba impreciso y la tensión crecía en las gradas del Etihad.

Pero cuando juegas contra una leyenda, el más mínimo parpadeo te puede costar la historia. Y el «Kun» decidió que ya había esperado suficiente.

Lo que sucedió entre el minuto 42 y el 62 fue un vendaval celeste insostenible. Agüero anotó cinco goles en un lapso de apenas 20 minutos (marcando en dos tiempos distintos), con una efectividad salvaje. Los tantos fueron a los 42 de cabeza, y después a los 49, 50, 60 y 62 minutos de juego.

Con el marcador 6-1 y el Etihad viniéndose abajo en aplausos, el técnico Manuel Pellegrini decidió sustituir al «Kun» en el minuto 66 para darle descanso e introducir a Wilfried Bony. Aunque la salida privó al argentino de la oportunidad de buscar el sexto gol —lo que habría roto el récord absoluto de más goles en un solo partido de Premier—, el estadio entero se puso de pie para despedir al héroe.

Con esta gesta, Sergio Agüero entró al selecto club de futbolistas capaces de anotar 5 goles en un partido de Premier League (junto a nombres como Alan Shearer, Andy Cole, Jermain Defoe y Dimitar Berbatov), pero con una diferencia insalvable: nadie lo hizo tan rápido como él.

Aquella tarde soleada en Manchester, el «Kun» no solo demostró por qué es uno de los máximos goleadores históricos de la liga, sino que dejó claro que, cuando estaba encendido, el mundo real se convertía en su propio modo carrera. Una leyenda absoluta e irrepetible del Manchester City.

Antony Callero

¡Locura total en Suecia! 11 goles en un segundo tiempo histórico

El Strawberry Arena fue testigo de uno de los partidos más caóticos y memorables en la historia del fútbol moderno. El AIK Solna y el IF Brommapojkarna se enfrentaban por la Jornada 23 de la Allsvenskan sueca (Primera División de Suecia), acabando con un impensable 5-6 a favor de la visita. Pero lo más increíble de esta hazaña es que todos los 11 goles se anotaron exclusivamente en el segundo tiempo.

Durante los primeros 45 minutos, las defensas se impusieron, el orden reinó en el campo y ambos equipos se marcharon al descanso con un pálido e inofensivo 0-0. Nadie en las gradas, ni los propios protagonistas, podía vislumbrar la tormenta de goles que se avecinaba.

Tras el entretiempo, el libreto del partido se rompió por completo. Las áreas se convirtieron en tierra de nadie y la efectividad ofensiva rozó lo absurdo. El festival de goles comenzó apenas reiniciado el encuentro, cuando Simon Strand abrió el marcador para el Brommapojkarna en el minuto 48. La respuesta local no tardó en llegar gracias a Abdihakim Ali, quien decretó el empate transitorio a los 55 minutos.

Sin embargo, ese festejo fue el detonante de una ráfaga demoledora de la visita. Kamilcan Sever devolvió la ventaja al Brommapojkarna en el minuto 59, y solo dos minutos después, Wilmer Odefalk estiró la diferencia al firmar el 1-3. El vendaval no se detuvo ahí: Sever volvió a aparecer al minuto 65 para marcar su doblete y poner el cuarto, mientras que Anton Kurochkin, a los 70 minutos, coronó lo que parecía una humillación irreversible con un contundente 1-5.

Cuando el partido agonizaba y parecía que la visita se llevaba los tres puntos con comodidad, el AIK tiró de orgullo y comenzó una de las remontadas más espectaculares que se recuerden. Taha Ayari encendió la ilusión al marcar el 2-5 en el minuto 73. El empuje local cobró verdadera fuerza con el ingreso de Sixten Gustafsson, quien se vistió de héroe al anotar un doblete fulminante en los minutos 81 y 83, dejando el marcador al borde del milagro.

La locura total se desató en el Strawberry Arena cuando, en el séptimo minuto de descuento, Johan Hove empujó el balón a la red para firmar el inverosímil empate 5-5. Las tribunas estallaron ante una gesta histórica, pero el destino todavía tenía guardado un giro dramático más. Prácticamente en la siguiente jugada, en el minuto 90+8′, Mads Hansen aprovechó una última desatención defensiva y sentenció el 5-6 definitivo para darle el triunfo al Brommapojkarna.

Una crónica que no necesita adjetivos exagerados porque los números hablan por sí solos. Un 0-0 que se transformó en un 5-6 en apenas 45 minutos pasará a los libros de oro del fútbol de Suecia y del mundo entero como la tarde en la que la táctica desapareció y el fútbol regaló su versión más pura y salvaje.

Antony Callero