A menudo, la historia del fútbol internacional pasa por alto las ligas británicas menores de mediados del siglo XX. Sin embargo hay registros goleadores notables de futbolistas poco conocidos, uno de ellos es James «Jimmy» Jones.
Nació un 25 de julio de 1928 en Keady, un pueblo situado en el condado de Armagh, en Irlanda del Norte, y acumuló un total de 647 goles oficiales en clubes y más de 840 tantos si se suman torneos regionales y combinados, lo que le permitió a Jones consolidarse como el máximo goleador histórico de la Liga de Irlanda del Norte.

Su feroz instinto anotador lo tiene hoy en día en el puesto número 9 de goleadores históricos de todos los tiempos, para realmente dimensionar lo que fue su trayectoria.
Era el prototipo del clásico delantero centro británico de posguerra: físico imponente, letal con ambas piernas y con una mentalidad inquebrantable que definía de manera muy simple: «Estoy aquí para meter goles».
Aunque comenzó deslumbrando en el histórico Belfast Celtic, su época dorada la vivió vistiendo la camiseta del Glenavon FC entre 1951 y 1962. En este club se transformó en un mito absoluto: 517 goles en solo 419 partidos, máximo artillero del equipo durante 10 temporadas consecutivas (desde la 1952/53 hasta la 1961/62), guió al club a ganar 3 títulos de liga y 3 Copas de Irlanda del Norte.
La cúspide de su carrera llegó en la campaña 1956-57. Durante ese año, Jones firmó una temporada de ensueño al anotar la monstruosa cifra de 74 goles oficiales con el Glenavon.
Para dimensionar la magnitud de este récord, pasaron más de 50 años para que alguien amenazara seriamente su registro a nivel mundial. Sucedió en la temporada 2011-12, cuando Lionel Messi alcanzó los 73 goles oficiales con el Barcelona, quedándose a solo un gol de igualar la legendaria marca histórica de Jimmy Jones.
El mérito de Jones va mucho más allá de los números, ya que sobrevivió a uno de los capítulos más oscuros del fútbol norirlandés. En el clásico del Boxing Day de 1948 entre el Belfast Celtic y el Linfield, las tensiones políticas provocaron una violenta invasión de campo por parte de los aficionados rivales.
Jones fue atacado salvajemente por la multitud, sufriendo una fractura total de pierna que obligó a los médicos a realizar un enorme esfuerzo para evitar la amputación. El incidente fue tan grave que el Belfast Celtic decidió retirarse permanentemente del fútbol profesional en protesta por la violencia sectaria. Contra todo pronóstico médico, Jones pasó más de un año en recuperación, volvió a las canchas en el fútbol intermedio e inició poco después su reinado histórico con el Glenavon.
A pesar de su tiranía goleadora a nivel de clubes, Jones solo defendió la camiseta de la selección absoluta de Irlanda del Norte en 3 ocasiones (marcando 1 gol). Esto se debió en gran parte a las estrictas políticas de selección de la época, que priorizaban a quienes jugaban en la liga inglesa.
Fallecido en 2014 a los 85 años, Jimmy Jones es recordado por la UEFA y el fútbol británico como un caballero fuera de la cancha y un delantero implacable que convirtió el gol en una rutina diaria.
Antony Callero








